Realmente no se que pensar, todo se vuelve frágil, hasta las cosas que pensaba más irrompibles se destrozan ante mis ojos. Yo sigo aquí, tratando de descifrar el por que de tantas cosas, buscando el modo de reparar ciertos daños de los que no soy culpable, tratando de consolar las lágrimas de otros cuando ni si quiera soy capaz de secar las mías, luchando para alejar el rencor que vive en alguien mientras dejo que el mío siga alojándose en mi descaradamente, soñando con que todo mejora pero viviendo una pesadilla. ¿Soñar? Creo que hace tiempo deje de soñar, vivo pegada a la tierra para no volver a caerme de esas nubes que me acogían cada vez que lo deseaba, imaginando las cosas más maravillosas, fantaseando y pensando que todo podía ser. Pero finalmente, los sueños, sueños son. Ya se me termino el tiempo de los sueños, la realidad llegó de golpe para hacerme entender que ya crecí.
Aún sigo aquí, respirando, comiendo y tratando de vivir sin encontrarle sentido a nada, soportando un insomnio que pesa en mi cabeza, ahogando mi angustia y callando mis gritos de desesperación. Aquí estoy, viendo pasar las horas, buscando respuestas, ideando soluciones y mirando el vacío. No, aún nada tiene sentido.
Aún sigo aquí, respirando, comiendo y tratando de vivir sin encontrarle sentido a nada, soportando un insomnio que pesa en mi cabeza, ahogando mi angustia y callando mis gritos de desesperación. Aquí estoy, viendo pasar las horas, buscando respuestas, ideando soluciones y mirando el vacío. No, aún nada tiene sentido.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario