lunes, mayo 03, 2010

MEMORIAS

Capitulo VI

Bailamos un buen rato hasta que decidimos sentarnos a conversar antes de que terminara la fiesta. Karim me empezó a contar como había sido su llegada a Valle de Luna, venía desde el Líbano por cosas de negocios y decidió radicarse en el pueblo. Estaba solo y sin mucha pretensión de volver a su país natal.

La charla era amena y fluida y el tiempo pasaba rápido, pero mientras hablábamos me sentí observada. Cuando miré alrededor encontré los ojos de Octavio clavados en mí, parecía incómodo y molesto. Nuevamente sensaciones extrañas me invadieron, era una mezcla de nerviosismo y a la vez felicidad, algo que nunca más volví a sentir. Pero a pesar de todo eso no presté atención a la drástica mirada que me dedicaba.

Desgraciadamente Karim debió ausentarse unos momentos. Quedé sola, lo que se convirtió en el momento oportuno para que Octavio se acercara sin llamar mucho la atención, ya que su novia estaba entretenida bailando con su padre.

-Buenas noches, Rosario.-Saludó con brusquedad.

-¿Cómo está señor Martínez?

-Bien, y espero seguir igual. Todo depende de usted.

-¿Perdón? ¿De que me está hablando?- Pregunté desconcertada.

-Sólo quiero asegurarme de que cuento con su discreción.-Contestó en tono de súplica.

Reí sin ganas y me paré del asiento, empecé a caminar apurada pero tratando de pasar desapercibida, las mejillas me ardían de rabia. Finalmente llegué al jardín y Octavio atrás de mí.

-Rosario ¡Por favor respóndame! Este matrimonio es importante, es un negocio. No necesito que una mujer totalmente extraña venga a arruinar mis planes. Su altanería y amargura no son mi responsabilidad. Sólo dígame ¿guardará el secreto?

-Ya fue suficiente, no le voy a permitir que me siga insultando. Me importa un bledo que sea cliente de mi hermano. Escúcheme bien imbécil mal educado, yo no vine aquí por los motivos que piensa, ni si quiera se me había ocurrido delatarlo. ¡Qué su mente podrida lo tenga así de perturbado no es mi problema! Está en su conciencia saber que anda por ahí encamándose con una y con otra mientras está a un paso del altar.-Contesté encolerizada.

-¡Que vocabulario tan fino! ¡Digno de una señorita como usted! Si sigue así se quedará solterona.

-Si casarse significa someterme a escorias como usted, obviamente prefiero la soltería.

Se produjo un silencio. Nos mirábamos con furia, el ambiente estaba tan denso que cualquiera que llegara en ese momento lo notaría sin que nadie dijera palabra. Me disponía entrar pero él agarró fuertemente uno de mis brazos y me detuvo sin que yo pudiera soltarme.

-¿Está loco? ¡Suélteme!-Grité enfurecida.

-¿Está segura de que no dirá nada? Si Esperanza llega a saber la verdad el compromiso se acabará.

-¡Usted es realmente patético! Ni si quiera está enamorado de esa pobre mujer, la está llevando a una vida infeliz. ¡Claro, como usted por ser hombre puede buscar satisfacción en otro lado y hacer lo que le plazca le da igual todo! Si la engañó antes de casarse, casados será peor.

-Para casarse no se necesita amor. Ya le he dicho, el matrimonio es un negocio no un cuento de hadas. Por otro lado, nada de lo que yo haga es asunto suyo.-Contestó Octavio mientras me soltaba.

-Tiene razón. No diré nada.-Dije dando fin a la conversación.

Di tres pasos para entrar al salón y luego me devolví a donde estaba él, me miró con curiosidad, cuando estuvimos bastante cerca levanté mi mano derecha y le di una cachetada tan fuerte que lo hizo caer al pasto mojado. Extremadamente satisfecha y con una sonrisa en los labios le dije:

-Nunca más se atreva a tocarme. Buenas noches.

Me fui. Mientras me alejaba los ojos de Octavio no se despegaron ni un minuto de mí, entré en el salón sintiéndome tranquila y feliz por lo que había hecho.
Ubiqué a mi hermano entre la multitud, coqueteaba con una joven que nunca había visto en el pueblo pero no me quise acercar y arruinarle el momento. A pesar de mi triunfo la sensación de victoria había ido decreciendo, me sentía bastante mal y no sabía por qué. Estaba ideando como irme sin molestar a mi hermano cuando apareció Karim:

-Rosario, disculpe la demora. Pensé que no la iba a encontrar.

-Por poco no me encuentra, estaba a punto de irme.-Dije incómoda.

-¿Se iba sola? Vi a su hermano y no tiene intención de abandonar la fiesta.- Dijo mientras me miraba sonriente.

Ambos nos dimos vuelta para mirar a Amir, efectivamente aún estaba con la joven, muy entusiasmado por lo demás.

-Bueno si, me iba a ir sola. Aunque eso me traería muchos problemas con mi madre y probablemente a mi hermano lo matarían por permitir una locura así. Pero ya estoy cansada y no quiero arruinarle la fiesta a Amir.-Contesté con pesar.

Amir lo estaba pasando bien, rara vez salía de su rutina y dejaba espacio para la diversión. No iba a ser yo la causante de que tuviera que irse.

-Bueno, si no es mucho el atrevimiento, yo podría hablar con su hermano y acompañarla hasta su casa. Si es que quiere, claro.

-Se lo agradecería mucho.-Dije aliviada.

-Para mi será un placer.-Karim habló con timidez.

viernes, abril 30, 2010

MEMORIAS

Capitulo V

Al día siguiente a la hora del desayuno Amir parecía bastante apurado y al parecer mi madre conocía las razones porque sirvió todo bastante rápido. Cuando se sentó a la mesa mi hermano no tardó en hablar:

-Mamá, sé que Rosario está castigada pero quiero pedirle permiso para que asista a un baile que darán esta noche, si es que ella quiere. Me han invitado y la verdad es que me gustaría que me acompañara. Pienso que si talvez ella socializara más le iría mucho mejor como vendedora en la joyería.

Mi madre me miró dudosa, yo bajé la vista y me concentré en el té y las tostadas. Permanecí callada, un silencio bastante incómodo por lo demás, pero hacía tiempo que había dejado de insistir con lo de salir a bailes por lo que ir o no me daba exactamente igual.

-Realmente no creo que lleve bastante tiempo encerrada como para que haya aprendido la lección pero pienso que tiene razón, Amir. Esta niña necesita conocer más gente, además ya está en edad de tener novio y aquí encerrada no va a encontrar. No quiero que se le vaya el tren por mi culpa, por eso cedo a que la lleves. ¿Quieres ir a ese baile, hija?

-Si quieren que vaya iré, realmente me da igual.-Contesté con desinterés. La verdad es que mi mente andaba en otro lado.

Mi madre puso los ojos en blanco y balanceó la cabeza de un lado a otro, luego curiosa preguntó:

-¿Cuál es el motivo de ese baile?

-El compromiso de Octavio y Esperanza. Irá mucha gente importante, políticos y gente con mucha influencia en el medio. Debo estar ahí si quiero ser candidato por el partido.

La poca ilusión de ir al famoso baile se desvaneció mas rápido que decir “ya”. No me era nada agradable la idea de encontrarme nuevamente con Octavio, pero sobre todo, ser partícipe de una farsa, celebrar algo que era una completa mentira. Festejar que esa pobre niña se iba a casar con un mujeriego de lo peor y que le verían la cara de tonta, lo más probable, el resto de su vida.

El día pasó rápido, ni si quiera me di cuenta en que momento mi mamá planchó mi hermoso vestido de fiesta. Insistió con peinarme y maquillarme ella, no quería que su hija pareciera una cualquiera. Debía dejar muy bien el nombre de nuestra familia.
A las siete en punto Amir y yo estábamos llegando al Club Social, el centro del evento. Había un gran número de personas, prácticamente no conocía a nadie, salvo a las que habían sido compañeras mías en el colegio y que veía de vez en cuando en pequeñas reuniones de té.

La comida pasó de prisa, al parecer todos estaban ansiosos por la hora del baile, incluso, el padre de la novia tuvo que dar un discurso bastante corto ya que notó el entusiasmo de todos los que estaban ahí por empezar a bailar. Octavio estaba radiante, pasó un buen rato antes de que me diera cuenta de que lo estaba mirando y lo peor, de que lo encontraba atractivo. Cuando me percaté de este hecho se me aceleró el corazón, latía tan fuerte que pensé que me iba a desmayar en cualquier momento, mi hermano lo notó pero finalmente logré evadir la respuesta simulando una alta de presión. Amir bailó un rato conmigo, luego desapareció y se dedicó a hablar de negocios y política por lo que no me quedó más remedio que sentarme a ver como el resto de los invitados disfrutaban de la buena música. Pero pronto tuve compañía, un joven de mediana estatura, ojos verdes y largas pestañas se acercó a mí, se sentó a mi lado y sin muchos rodeos habló:

-Buenas noches, señorita.

-Buenas noches.-Contesté con sequedad.

-Soy Karim Abud, es un placer conocerla.-Dijo mientras tomaba una de mis manos y la besaba.

-Rosario Slaib. ¿Puedo ayudarlo en algo?

-Me preguntaba si me concedería un baile.-Preguntó temeroso.

Acepté. Nunca he podido descubrir por qué Karim me simpatizó de inmediato, no sabía nada de él pero algo me decía que no era como todos, que podía estar tranquila porque no sería capaz de dañarme. En mis tiempos de paranoia y repudio contra los hombres él fue el único que logró vencer el obstáculo que yo misma puse para todos los demás que se me quisieron acercar. Gracias a Dios no me equivoqué, siempre hizo honor a su nombre, generoso y noble. Así fue mi Karim.

jueves, abril 29, 2010

MEMORIAS

Capitulo IV

Blanca esperaba ansiosa a que llegara Octavio y no se dignaba a disimularlo, se arregló el pelo y se cruzó de piernas. Cuando finalmente estuvo con nosotras ella se levantó del asiento dando un salto.

-Buenos días, señoritas. ¿Disfrutando de una hermosa mañana?-Preguntó con tono seductor.

-Buenos días, señor Martínez. ¿Cómo está? Permítame felicitarlo por su compromiso, ha escogido una buena mujer.-Saludó Blanca con bastante coquetería.

-Gracias, Blanca. Rosario ¿no me va a saludar?

-Buenos días, señor Martínez. ¡Muchas felicidades por su compromiso! ¡No sabe el gusto que me dio enterarme de la noticia!-Dije con ironía.

Octavio se incomodó bastante, supongo que por un momento pensó que podría haber delatado su aventura con Victoria delante de Blanca, se aclaró un poco la garganta y para desviar el tema de su compromiso empezó a preguntarle a mi amiga por su familia. Yo me dedicaba a observarlo, hasta que por fin terminaron su conversación y Blanca se excusó para ir a saludar a unas amigas que estaban a unos cuantos metros de distancia. Tenía que esperarla y Octavio aprovechó ese momento para hablarme.

-Quiero hablar contigo, Rosario. Perdóname por haberte ocultado lo del compromiso con Esperanza, lo que pasa es que no quería que empeorara la imagen que tienes de mí.

-En primer lugar, no me tutee, yo no le he dado esa confianza. En segundo lugar, a mi no me tiene que pedir perdón de nada y en tercer lugar, lo que yo pienso de usted le tiene que importar un pepino porque yo no soy nadie para usted. Por otro lado, la imagen que tengo de usted ya no puede empeorar, señor. Tengo claro que es el tipo de hombre mujeriego y mentiroso que ve a las mujeres como un objeto, y se aprovecha de la inocencia de algunas prometiéndoles el cielo y regalándoles joyas para sentirse menos culpable por haberlas usado. Es de lo peor que puede haber en el mundo.-Sentencié con amargura.

La cara de Octavio dejó ver un poco de tristeza y creo que hasta un poco de vergüenza, supongo que lo hice sentir una porquería, algo a lo que no estaba acostumbrado. De a poco levantó la cabeza y me contestó:

-No es necesario que sea tan hiriente, señorita. Creo que no le he hecho nada tan grave para que me hable así. No entiendo el motivo de su rabia contra mí, como usted dijo, son mis asuntos.

-¡Usted no entiende nada porque es un bruto! Ni si quiera me tomaré la molestia de explicarle.

-¡Como diga! Lo único que quiero es rogarle que por favor mantenga su silencio, no quiero que mi futura esposa sepa nada de mis pequeñas aventuras.-Suplicó Octavio.

-Ya le dije que no diré nada, no me gusta andar hablando sobre cosas que no me incumben. Pero no lo hago por usted, simplemente lo hago porque soy una mujer seria y andar de alcahueta por ahí no es correcto.

En ese momento llegó Blanca, ella se despidió de Octavio cariñosamente y yo a penas le dije adiós, ni si quiera lo miré. Nos fuimos a mi casa a almorzar y así pasar la tarde juntas, de alguna forma tenía que hacer más ameno el encierro.

-¡Ay! ¡Que suerte tiene Esperanza! ¿No crees? Debe ser maravilloso estar comprometida, estar a un paso del sueño de cualquier mujer. Formar una familia y dedicarse por entero a ella.- Dijo Blanca mientras escuchábamos la radio y bordábamos un mantel por encargo de mi madre.

-La verdad es que no sé si eso sea lo que quiero para mí. -Contesté automáticamente.

-¿De que estás hablando?- Preguntó Blanca sorprendida.

-No sé si quiera casarme, ni formar una familia. Pienso que debe haber más opciones para una mujer.

-¿Qué otras opciones? Yo no conozco ninguna otra a menos que quieras meterte a monja. Rosario… ¿eso es lo que quieres? ¡Ay, no!-Dijo mi amiga con sorpresa y sufrimiento.

-Ni si quiera se me había pasado por la mente, definitivamente no me refería a eso. Pero por ejemplo ir a la universidad, estudiar una carrera, ser independiente. Eso me parece una buena opción.

Blanca me miraba atónita, en esos tiempos no era para nada común que una mujer tuviera esos planes. De hecho, era prácticamente inconcebible que una mujer prefiriera postergar la maternidad para dedicarse a estudiar sabiendo que las posibilidades de encontrar trabajo eran escasas. La discriminación era superior.

-Rosario, sabes que es una locura. Para eso tendrías que irte del pueblo, dejarlo todo. Sabes que tu mamá se opondrá y que tu lugar está aquí. Tienes que encontrar un marido y casarte, como todas.

-Ese es el punto, no se si quiero ser como todas. Si me caso quiero realmente hacerlo enamorada y porque crea en el matrimonio, no por una obligación social. Además, sé que soy inteligente y que puedo llegar lejos, no me quiero limitar por lo que digan los demás.-Dije decidida.

-¿Te has vuelto loca? ¿Qué mujer no quiere casarse? ¿Qué mujer se arriesga a ser señalada porque si? ¡Sobre todo en un pueblo como este!

-¡Yo! ¿Y sabes por que? Porque pienso que uno no siempre debe hacer lo que el resto quiere. Realmente estoy bastante confundida con lo del matrimonio. La verdad, dudo de que exista el amor y que sea para toda la vida como para casarse.

Aún recuerdo la cara de mi amiga, parece que le hubiera tirado un balde de agua fría. El tema se cerró, ella no hubiera soportado más.

miércoles, abril 28, 2010

MEMORIAS

Capitulo III

-¿Por qué no se va? Yo no tengo por que contestarle nada. Además, su novia, la señorita Victoria lo debe estar esperando. Adiós.

-De eso quiero hablarle, Rosario. Usted escuchó mucho más de lo que yo hubiera querido, y es algo que lamento profundamente. Pero a mi se me olvidó que usted estaba ahí, estoy acostumbrado a que Amir esté sólo y…

-Vamos al grano señor Martínez, me están saliendo raíces.

-Victoria no es mi novia, digamos que es sólo una amiga. Por eso le quería pedir la máxima discreción porque yo…yo no quiero compromisos.-Dijo dudoso.

-No se preocupe, señor. Poco me interesan sus asuntos, no tengo porque andar divulgando por ahí sus cochinadas. Buenas noches.

Entré a la casa y fui al living a encontrarme con mi madre y mis hermanos que acababan de despedir a Octavio. Los cuatro me miraron con reproche, se sentaron y Amir tomó la palabra.

-Rosario, quiero decirle que su comportamiento dejó mucho que desear. ¿No se da cuenta que pudimos haber perdido un gran cliente?

-Discúlpeme hermano, pero yo no…

-¡Cállese Rosario! ¡Su hermano mayor, el hombre de ésta casa está hablando! Sabe perfectamente que a un hombre se le debe escuchar.-Interrumpió mi madre.

Entre ella y Amir me llamaron severamente la atención, fue una extensa conversación sobre como debía comportarse una mujer y la mala forma en la que yo había actuado, pero lo que más recalcaron fue la vergüenza que sentían de todo lo que le había dicho y que ni si quiera me arrepintiera un poco.

-Rosario, agradezca que Octavio es un hombre bastante tolerante. Si no fuera por eso, ya habríamos perdido la venta del anillo de brillantes que me encargó.- Agregó mi hermano.

-¿¡Un anillo de brillantes!? Debe ser para una mujer muy importante y para una ocasión muy especial, una joya así no se regala porque si. ¿Me equivoco, hijo?

-No mamá, no se equivoca. El anillo es para su compromiso, Octavio se va a casar con la señorita Esperanza Rioseco. Una dama, es de una excelente familia, de mucho prestigio aquí en el pueblo.

Se iba a casar, a parte de ser un mujeriego desvergonzado, era un mentiroso. Decir que no quería compromisos, no podía creer que fuera tan cínico. Dejé de pensar en eso cuando escuché a mi madre decir:

-Si Octavio hubiera sido paisano hubiera hecho lo posible porque se casara con tu hermana. Lástima que no sea así y que ya está comprometido.

-Si quiere un marido así para mi mejor tortúreme de por vida, mamá.

-¡Niña! ¿Qué te está pasando? ¿Por qué hablas así? ¿Sabes algo malo del señor Martínez que no me has dicho?

Amir me miró con cara de súplica, en el fondo me pedía a gritos que me olvidara de todo lo que había escuchado en la joyería porque sabía que a nuestra madre le daría un ataque si se enteraba del contenido la conversación que habían tenido y que para colmo yo la había presenciado. Esa noche mamá decidió que mi castigo sería no volver al negocio por unas cuantas semanas, me quedaría en la casa estudiando, leyendo, haciendo labores doméstica y cuando fuera necesario ella iría a ayudar a mi hermano.

Pasaron unos días y el aburrimiento de estar en la casa no podía ser mayor, así que conseguí que mi madre me dejara salir a dar una vuelta. Caminé hasta la plaza, había mucha gente y entre la muchedumbre divisé a Blanca, mi querida y única amiga en esos tiempos. Debo confesar que no era para nada sociable, vivía en constante encierro por el temor de mi mamá de que me pasara algo, tanto así que me perdía todos los bailes y fiestas importantes pero al menos los vivía a través de Blanca. Para sufrir menos, llegué a auto convencerme de que no me gustaban esos eventos sociales, aunque me moría por ir a uno.

Nos sentamos en uno de los bancos a conversar, ella me comentaba los últimos acontecimientos, entre esos el matrimonio de una de las hijas de la familia Rioseco.

-Yo conozco a Esperanza, es bastante simpática. También conozco a Octavio, no sabes, ¡es un encanto de hombre! Ya hubiera querido yo que pusiera al menos un ojo en mí.-Cuchicheaba entusiasmada.

-¡Ay, Blanca! Te aseguró que no es un hombre para ti. No es un hombre para nadie ese idiota.-Contesté con rabia.

-Rosario ¿Lo conoces? ¿Qué sabes de él?

-Si, lo conocí hace unos días y no le encontré nada del otro mundo. Pero lo que digo no es sólo por él, son todos los hombres unos imbéciles.

-¡Rosario, por favor! ¡Esas palabras! Si sigue pensando así de los hombres no se va a casar nunca.

-No sé si me quiero casar. Me he dado cuenta de que los hombres son una basura.-Contesté segura.

-¡Pero qué cosas dice, Rosario!

El tema se terminó ahí. Seguimos conversando de otras cosas hasta que noté que las mejillas de Blanca tomaban un color rojo bastante intenso. Comenzó a echarse aire y trató de calmarse para explicarme que pasaba:

-Rosario, me acaba de saludar Octavio Martínez. ¡Viene para acá!

-¡Blanca! Recuerda que ese hombre se va a casar, así que ni te ilusiones.

-¡Ya lo sé! ¡Pero es que me encanta! Tiene algo, no sé que es, pero me hace temblar.-Dijo sonriente.

Octavio se acercaba cada vez más y yo sólo quería que diera media vuelta y desapareciera. Lo odiaba, pero no lograba entender por qué, si no me había hecho nada y a penas nos conocíamos. Sólo con el tiempo comprendí que lo que más odiaba era haber empezado a quererlo de un momento a otro y sabiendo que lo nuestro nunca podría funcionar.

martes, abril 27, 2010

MEMORIAS

Capitulo II

Al oír ese comentario sentí que la ira se apoderaba de mí, pero era una dama, debía mantener la compostura, ya estaba llegando muy lejos con los gritos, tenía que tratar de controlarme.

-Si yo hubiera sabido que al atender este negocio me iba a encontrar con patanes, mal educados, impertinentes y ordinarios, tenga por seguro que no habría aceptado el trabajo. Ahora, será mejor que se vaya.-Dije con calma.

En ese instante me di cuenta de que Amir me miraba desde la puerta, había escuchado todo y su cara parecía una piedra de tanta tensión. Se acercó a Octavio un tanto temeroso y lo saludó:

-Octavio, amigo ¿cómo está?

-Estaba bien hace un rato, Amir. Esta señorita ha sido muy grosera conmigo. No pensé que tú dejarías tu negocio en manos de cualquier persona.-Dijo mientras me miraba con malicia pensando que él tendría el triunfo.

-Discúlpela por favor, es nueva en esto. Rosario, ven a disculparte con el señor Martínez.

-Hermano, ¿te has vuelto loco? Este hombre ha venido aquí a decirme cosas y tú quieres que yo me disculpe.¡No lo haré!-Contesté exasperada.

-Así que ¿son hermanos? Pues bien, Rosario yo le pido disculpas, talvez cometí un error pero no me arrepiento de lo que dije, al contrario, lo mantengo.

-Disculpe, Octavio ¿Qué fue lo que le dijo a mi hermana?-Preguntó Amir curioso.

-Nada, sólo que es muy hermosa y le pregunté cómo se llamaba, nada más.

Amir me miró moviendo la cabeza de un lado a otro y me ordenó seguir arreglando la mercadería en las vitrinas. Obedecí, pero seguía muy pendiente de lo que hablaban, a pesar de mi discusión con Octavio quería saber todo acerca de él.

-¿Cómo le fue la otra vez con el collar de perlas que compró para Trinidad?-Preguntó Amir hablando tan bajo que ni los perros podían oírlo.

-¡Excelente! ¡Fue mi paso a la gloria! Usted me entiende.-Contestó Octavio riendo.

-Y ahora ¿Qué quiere regalarle?

-A Trinidad nada. Ya es pasado. Ahora tengo una nueva conquista.

-¡Hombre, a usted no le falta! Si hace un mes que estaba enamorado de Trinidad y ahora ya la olvidó.-Comentó mi hermano con complicidad.

-No, Amir. No confunda las cosas, yo nunca me enamoro. Yo puedo quererlas un poco a todas, pero no pertenezco a ninguna. Ya tuve lo que quería de Trinidad, nuestro tiempo pasó y hoy mi corazón ha puesto sus ojos en Victoria. Pero no es un pez difícil de pescar, así que quiero algo bonito pero no tan caro. Llegar a la cama de Vicky no es tan difícil como haber logrado llegar a la de Trinidad.

Cuando escuché esto me llevé una gran desilusión, se suponía que ante mi tenía a dos caballeros, pero resultaron ser de lo peor. No podía permitir que hablaran de las mujeres como si fuéramos objetos, así que a pesar de todas las enseñanzas de mi madre de no contestarle jamás a un hombre me dejé llevar por mi impulso:

-Me pregunto si todos los hombres serán tan desgraciados como usted, Octavio. No sé como puede ser tan poco hombre para referirse así de una dama. ¿Se olvida de que su madre es mujer? ¡Sólo por eso debería respetarnos a todas! Y usted, Amir. Si nuestra madre supiera como se comporta por vender unas cuantas joyas más sentiría vergüenza. ¡Ni si quiera han sido discretos! ¡Oí todo! ¡Par de idiotas!

Dicho esto, me fui dejándolos atónitos. No se lo esperaban para nada, y a pesar de sentirme un poco osada en un principio pronto sentí gran alivio de haberme expresado. Me fui a la casa en busca de paz, mi madre bordaba concentrada así que no notó mi llegada, silenciosa subí a mi dormitorio y me puse a pensar. A pesar de todo, Octavio tenía una linda sonrisa, había algo en él que lo hacía atractivo, pero lamentablemente era un completo desastre. Un mujeriego por naturaleza, y eso fue lo que me hizo odiarlo más, yo nunca podría ser la única.

Llegó la hora de la comida y tuve que ayudar a mi madre a disponerlo todo, era parte de su enseñanza de labores domésticas para cuando me casara, tenía que estar bien preparada. Cuando estuvo todo listo, nos sentamos junto a Gaspar y a Pascual en el living a esperar a Amir para poder cenar. No pasó mucho rato hasta que llegó, pero no venía solo.

-Buenas noches, familia. Esta noche traigo a un invitado, quiero presentarles a un gran amigo y cliente, Octavio Martínez.-Dijo mientras me miraba con desaprobación.

-Buenas noches señora, es un placer conocerla. Amir me ha hablado mucho de usted.

-Nassiha Slaib, encantada.-Se presentó mi mamá.

-Madre, he insistido en que Octavio nos acompañe a comer. Es una forma de disculparme por lo que ha pasado con Rosario.

Mi madre me miró de manera fulminante, pero como siempre fingió y le preguntó a mi hermano que había pasado. Amir le relató todo, aunque omitió las partes que más la espantarían para evitarle un disgusto y a mi un castigo más severo del que ya tendría.

Después de la cena, mis hermanos y Octavio se quedaron en el living tomando arac, un exquisito licor árabe, y mi madre se puso a limpiar, no quiso mi ayuda. No quería verme, estaba demasiado enojada y tenía que pensar en un castigo, obviamente conmigo a su lado sabía que no iba a poder hacerlo. Ella no se daba cuenta de que ya había crecido y yo no me daba cuenta de lo que había hecho estaba bien, no dejaba de sentirme avergonzada.

Me fui al jardín a mirar la luna y pensar, corría un aire tibio de verano, todo era perfecto hasta que llegó la persona que menos deseaba ver en ese momento.

-¿Por qué tan sola? Una noche tan hermosa debería disfrutarla en compañía.

-No necesito los ojos de alguien más para mirar el cielo, afortunadamente tengo los mío en perfecto estado.-Contesté indiferente.

-¿Siempre eres así de arisca? ¿Te gusta ser tan amargada?

La mirada de Octavio ha sido algo inolvidable a través de los años y gracias a eso recuerdo tan bien esa noche. Al hacerme esa pregunta nuestras miradas se encontraron y quedaron fijas, en ese momento supe que ese hombre no pasaría inadvertido por mi vida…a pesar de lo que pasó después.

lunes, abril 26, 2010

MEMORIAS

Capítulo I

Aquí estoy, hundida en la soledad que acumulé con los años, en medio de una noche silenciosa y fría, recordando el pasado con gran nostalgia. La verdad es que me di cuenta de que se me ha pasado la vida, mi tiempo se acabó y nunca hice algo para ser feliz. Sola, siempre sola desde que murió mi madre hace muchos años, negada a ser la mujer que tanto esperaron que fuera y hoy, quizá, me arrepiento un poco de eso.
He guardado tantas cosas en mi corazón marchito, que seguramente ya he olvidado unas cuantas. Pero de todas las cosas que he callado, hay una que hoy quiero confesar, algo que nadie sabe y que creo que fue lo mejor que me tocó vivir. Aunque nunca me casé y sólo tuve dos novios (a pesar de un sin número de pretendientes), una vez me enamoré, y amé tanto que llegué a pensar que me iba a morir cuando todo se terminó. Pero aún así, es el mejor tesoro que conservo hasta hoy.
Todo comienza cuando mis padres llegan a Chile en 1927, venían del Líbano huyendo de la guerra, estaban prácticamente recién casados y ya habían tenido a su primer hijo, mi hermano Amir que a penas tenía dos años. Una fortuna los esperaba en el pequeño pueblo llamado Valle de Luna, ubicado al norte grande del país.
Mi padre había estado ya en Chile haciendo negocios para poder traer una mujer desde sus tierras con la cual formar una familia, fue por eso que después de ahorrar el dinero suficiente volvió al Líbano en busca de una paisana para casarse. Pero al llegar se encontró con un panorama distinto, las personas en las que había confiado sus negocios lo estafaron y lo dejaron sin nada, tuvo que comenzar todo de nuevo. El trabajo fue duro y la familia comenzó a agrandarse, a dos años de su llegada a al país nació mi hermano Pascual, tres años mas tarde nació Gaspar y por último llegué yo, un año y medio después.
Mis padres lograron prosperar, mi papá se dedicaba a vender joyas por aquí y por allá, viajaba por todos los alrededores y tenía unos cuantos clientes. Mi madre por su parte sólo se dedicaba a la casa, a cuidarnos a nosotros y de vez en cuando a bordar, que era su único pasatiempo. Las cosas marcharon bien por un tiempo, teníamos una buena casa y no nos faltaba nada, vivíamos bien a pesar de toda la desilusión del comienzo.
Lamentablemente la paz y la felicidad que habíamos alcanzado se terminaron de un momento a otro. A penas tenía seis años cuando murió mi padre, un ataque a al corazón acabó con su vida y quedamos solos, prácticamente desamparados y a la deriva. Mi madre estaba destruida, lejos de su familia y con cuatro hijos que mantener, fue uno de los periodos mas terribles que pasamos, yo lo recuerdo así.
Amir tomó el lugar de hombre de la casa, tuvo que dejar la escuela y ponerse a vender joyas, tomando así el mismo oficio de nuestro padre. Gracias al duro trabajo de él y de mi madre que lograba conseguir la mercadería a buen precio, pues había aprendido mucho de su marido, a los pocos años lograron conseguir un local para poner una joyería y relojería, que sería manejada por ambos. Así comenzó la joyería Slaib, gracias a que todos los clientes que Amir había conseguido como vendedor ambulante se hicieron también asiduos del nuevo negocio por lo que el éxito era seguro.
Cuando cumplí los dieciocho años mi hermanó decidió aceptar mi ayuda en el local. Él quería dedicarse a la política y el tiempo no le alcanzaría para hacer las dos cosas por eso todos apoyábamos su decisión, ya era hora de que Amir se dedicara a alcanzar sus sueños. Pascual estaba estudiando medicina y Gaspar estudiaba derecho, Amir se esforzaba para pagarles sus carreras, y su salto a la política era para poder hacer más por la gente y por nosotros. Claramente y por descarte yo era la única persona disponible para tomar las riendas del negocio, al menos mientras llegaba el hombre con el que me casaría y formaría un hogar. Fue así como primero decidió ponerme a prueba, por lo que entraba y salía constantemente de la joyería. Aún me recuerdo, joven y bonita, con una cintura envidiable, ordenando las vitrinas del negocio.
Un día en el que estaba sola poniendo nueva mercadería en el mostrador, entró un joven alto, delgado, tez blanca y una sonrisa encantadora que me cautivó. A pesar de mi nerviosismo quise actuar con naturalidad:

-Buenas tardes. ¿En que puedo ayudarlo?

-Buenas tardes, ¿Podría hablar con Amir?-Preguntó sonriendo.

-Lo siento, él no esta. Yo estoy a cargo mientras el vuelve, dígame si puedo ayudarlo.

-Soy Octavio Martínez, un gran cliente y amigo de Amir. Lo esperare, así aprovecho de saber un poco mas de usted.-Dijo con picardía.

-No entiendo para que querría saber más de mi.-Contesté con frialdad

-Bueno, para saber si tengo la posibilidad de estar con un ángel como tú, tan hermoso y delicado. ¿Cuál es tu nombre?-Preguntó Octavio en tono galante.

En ese momento pensé que ese hombre tan buen mozo se veía mejor con la boca cerrada. Me pareció un patán de lo peor, así que le puse un alto de inmediato.

-No creo que eso a usted le importe, señor Martínez. Si vino aquí para comprar le sugiero que lo haga y si no váyase. No me interesa conversar con un desubicado atrevido como usted. ¿No se da cuenta que yo podría estar casada o comprometida?

-¡Fue sólo un piropo señorita! ¡No se enoje! De verdad, usted es muy hermosa. Y no está casada, no puedo tener tan mala suerte.

-¿Por qué no va a piropear a su abuela mejor? Yo estoy aquí para vender, no para recibir piropos de un desconocido. ¡Váyase por donde vino y no vuelva!-Dije gritando

-¡Qué carácter! Si hubiera sabido que por un cumplido aparecería una bruja amargada, hubiera evitado decir cualquier cosa.-Contestó serio.

martes, octubre 20, 2009

¡Protesto!

Creo que las mujeres en general tenemos un ojo desgraciado para elegir a los hombres con los que queremos estar.No,en serio, parece que el asuntito de la manzana nos marcó por el resto de la eternidad,según lo que he observado creo que unas vacaciones en el infierno es más placentero que tener una relación.Bueno, si hay excepciones,pero creo que son las menos porque al menos en mi circulo (repleto de mujeres) como he mencionado más de alguna vez,son pocas,quizas una la que ha tenido esa suerte.
Cuando no son mamones son dramáticos y densos,cuando no son desconfiados y celosos son infieles,cuando no son adictos al fútbol son gays,y así...sigan rellenando ustedes porque me da lata seguir.El punto aqui es que tengo la teoría de que tenemos un imán para atraer al que menos nos conviene y más encima prácticamente nos tiramos de guata para ser su alfombra,estoy hablando por todas aunque a mi no me ha pasado y espero no me pase...pero por si las moscas me incluyo.
Resulta que se nos presenta este príncipe azul,porque al principio eso es,con todas sus virtudes,en un caballo blanco a rescatarnos del pastel anterior,porque asúmanlo,siempre hay otro antes,mejor o peor da lo mismo,el asunto es que lo hubo.Y llega a nuestras vidas a demostrarnos que el amor si existe,que no todos los de su especie son iguales,que el es mucho mejor y tu eres afortunada por tenerlo y ¡paaaaaaaaaaaaaaaaafff! Pasaron los meses y resulto ser una mierda igual que todos los otros. Pero tu lo amas,y es que él tuvo tantos problemas antes de ti que asi como te salvó debes salvarlo tú ahora,él te necesita,contigo afloraron todas sus emociones y eres responsable por eso.Es que al pobrecito una mina lo engaño con otro,es que pucha su familia es un desastre,es que es tan sensible,es que le pegaban cuando era chico por eso te saca la cresta.Bla,bla,bla,justificaciones sin sentido.
Yo me pregunto ¿hasta cuándo? ¿hasta cuándo la vida de una mujer debe girar en torno a ellos? ¿hasta cuándo las humillaciones? ¿hasta cuándo los insultos y los golpes? ¿hasta cuándo las mujeres tendremos esa bendita paciencia con los que no se la merecen? Digan basta de una vez.
Claro,para la mina loca que escribe es re fácil decirlo,por algo está sola.Bueno para ustedes también sería fácil ponerse los calzones,afirmárselos bien y descucbrir que si no tienen un pene al lado no es el fin del mundo.Es una etapa más hasta que llegue el que de verdad vale la pena,que puede ser cualquier tipo que va por ahí y las ve mientras ustedes luchan por mantener su relación con el príncipe pastel.Sosteniendo lo insostenible.
Creo que cuando alguien te ama no te quita tus libertades,que nunca te sacará en cara nada de lo que hace por ti,que jamás querrá verte llorar,no te mentirá ni se irá con la primera que se le cruce,que no te tendrá como una esclava.Creo que alguien que te quiere jamás te dirá que hacer y te dejará decidir lo que quieres para ti,te dejará explorar el mundo como quieras y respetará las diferencias que existan entre ustedes.Creo que alguien que quiere construir algo contigo no te alejará de las otras personas que son importantes en tu vida,como tus amigas y tu familia.El hombre que no respeta tus derechos como mujer libre y pensante,que cree que aún vive en la edad media,creéme que no se merece ni una pizca de tu atención y tu amor.Si estas o estuviste con uno así ¡no llores! piensa en la suerte que tuviste porque ya salió de tu vida y pronto llegará otro pastel con el que aprenderás algo más y así hasta llegar al indicado.
¿No es preferible estar sola a estar mal acompañada? Mujeres,como dijo un sabio poeta llamado Nemer:"NO AMES A TAL PUNTO QUE DEBAS CAMBIAR TU ALMA POR LA DEL SER QUE AMAS" Esas relaciones tormentosas no llevan a ninguna parte,generalmente los que te engatusan son psicópatas con años de experiencia que buscan a las mujeres mas vulnerables que saben que podrán manipular con facilidad.
Piensa,si esa persona que amas ha cambiado gran parte de ti,te censura y te obliga a pensar como él,entonces no te ama,solo te quiere como un adorno en su casa y es ahí cuando tienes que pensar en la constante lucha que damos para tener un lugar digno en el mundo (cosa que las musulmanas no han logrado),incluso despues obtener derecho a voto,ncluso en la sociedad de hoy,incluso despues de una mujer presidenta.Sólo resta preguntar ¿eres feliz?

Astrid Zalaquett

miércoles, octubre 14, 2009

Tarde

Cuando ya no me necesites,
Cuando deje de ser tu terapia,
Cuando deje de escucharte,
Cuando deje de mirarte,
Cuando ya no te consuele
Ni responda tu llamado,
Cuando deje de ser tu droga
Porque mis dosis ya no serán efectivas,
Cuando mi frialdad vuelva a
Ser la misma de siempre,
Cuando me vuelva indolente ,
Cuando me busques y no
Me encuentres donde
Siempre te he esperado,
Será entonces,despues de haberme
Olvidado y desechado,
Que volverás buscando todo
Lo que antes te había dado.
Para ese entonces será
Muy tarde, pues no me pidas
Ser la misma, no.
En ese tiempo estaré lejos,
Siendo la que fui, cerrada.
Ya me habré cansado de
Consolar y no ser consolada,
De escuchar y no ser escuchada.
Para es entonces seré egoísta,
mentirosa y despreocupada,
Para ese entonces,quizás,
Seré feliz.

lunes, septiembre 28, 2009

Agonía

Mi corazón agoniza nuevamente
Porque tengo miedo de olvidar,
Desde hoy muere gran parte de ti
Y por ende, gran parte de mí.

Dolor, tanta amargura acumulada
En mi pecho intranquilo,
Tantas lágrimas derramadas pero
Muchas más escondidas.

Muero lentamente y veo pasar
Mi vida, vacía y sin sentido,
Mis ojos apagados y tristes
No encuentran el sol.

Muero, y quiero morir,
Quiero acabar con el pesar
Que me atormenta sin piedad,
Quiero morir para descansar.

Mi cabeza es un palacio de
Pensamientos sin sentido,
Es el hogar de la locura
Que ahoga a mi razón.

¿Qué agonía es esta que no termina?
¿Por qué se alarga y me domina?

Temo olvidar como tantas veces
Lo he hecho de manera inconciente,
Así mueren ciclos, lugares y gente,
Y a ti no quiero perderte.

Ya has volado lejos de mí,
Tu ausencia pesa en mi alma
Que se siente incompleta
Desde tu partida.

Sin un adiós, así me condenaste,
Así me dejaste, sin respuestas,
Me abandonaste a mi suerte
En una guerra perdida contra la muerte.


Allegra.

martes, septiembre 22, 2009

Mentiras

Me he dado cuenta de que estoy mal enfocada en esta vida…creo que probablemente en las anteriores también (si es que las hubo). Soy una ilusa, una ingenua, una tonta que piensa que la verdad debe ir siempre por delante por mucho que cuesta asumirla. Pienso que mentir es algo que nunca trae nada bueno, no creo en las mentiras blancas y las omisiones…son dudosas porque se adecuan a la conveniencia de cada cual. No digo que no miento, no creo que eso sea posible, pero al menos trato de mentir lo menos posible, sobre todo en situaciones serias en las que de una mentira se comienza una red inmensa para poder salvar el pellejo.

¿La mina cuática? Demás, pero piensen en que situación han zafado bien de una mentira. ¿Quién puede sentirse bien al mentirle descaradamente a alguien que se supone que quieres? Al menos para mi nunca ha sido grato, es probable que hasta sea tildada de tonta (que creo que lo soy) porque prefiero confesar y quedar tranquila a seguir sosteniendo algo que en algún momento se terminará y será peor.

Quizás lo más propicio de ahora en adelante es que me vuelva una mitómana, pero ni eso me resulta, ya me han dicho que mi cara me delata. Supongo que deberé tomar clases de actuación en algún lugar para controlar la risa y todo eso, para mentir de manera profesional digo yo. Si, ahora tengo como meta ser una “cara e’ raja” que va por la vida mintiendo y omitiendo cosas, total, todos estan en la misma ¿o no?

Yo sola no puedo salvar el mundo, ya me resigne a que no me aparecieron súper poderes para combatir el crimen, me resigné a no ir a Howgarts, me resigné a que Edward es de Bella y que probablemente no exista un vampiro como él para mi. Definitivamente puedo resignarme a que la honestidad es un defecto y no una virtud, y claro que puedo resignarme a ser una mentirosa, obviamente todo será más fácil. Creo que se acabaron mis problemas.

De ahora en adelante simplemente no me crean.

sábado, septiembre 19, 2009

Adiós

Cerati escribió: "Poder decir Adiós es crecer", yo me pregunto ¿por qué cuesta tanto? Las despedidas duelen y calan lo más profundo del alma, y no sólo el adiós a las personas, también a las cosas o a ciertas situaciones de la vida que nos han llenado de felicidad...o la han simulado al menos.

Creo que siempre sabemos cuando se acerca el fin de algo y de antemano empezamos a lamentarnos, así es como uno se da cuenta que es difícil crecer y que cada paso es más doloroso que el anterior. Me encantaría saber si en algún momento deja de ser así, lo único que tengo claro es que cuando alcanzamos la sabiduría ya no nos sirve de nada porque estamos con un pie en el cajón.

No, nunca me ha gustado decir adiós, de hecho lo detesto y creo que ese es uno de mis mayores defectos, no me adapto a los malditos cambios aunque yo misma sufro constantes mutaciones.

Yo no quiero decir adiós nunca más, creo que esto se debe a que me he despedido tantas veces que ya prefiero evitarlo y dejar ciertas cosas inconclusas para mantener la esperanza de que alguna vez volverá a ser todo como antes. ¿Muy pendejo?, puede ser pero al menos me funciona de vez en cuando para evadir la realidad.

Adiós, cuesta decirlo, cuesta asimilar que hay personas que se van de tu vida, que ese ciclo ha terminado y que tú no acabas con él, es difícil y extraño estar conscientes de que se puede seguir a pesar de todo. Y aunque sé todo esto, la angustia me mata cada vez que alguien que amo se aleja de mí.

Me niego a decirte adiós pero sé que nada será igual, puedo ver más allá de lo evidente. ¿Será que no quiero crecer?

viernes, julio 03, 2009

Innecesario

No se lo que nos une todavía,
Sólo se lo que nos separa y
Nos separará siempre,
Sin importar la lucha.

Es una batalla perdida,
Una muerte segura,
Un dolor incesante que
No tiene cura.

A veces nos pesa más el odio
Que el amor que sentimos,
Ganan las mentiras y
Pierde el perdón.

No hay razón para seguir.
Lo peor, es que da igual
Cuánto lo intente, cuánto insista,
Tu poder sobre mi es más fuerte.

Es más fuerte que mi voluntad y
Que mí sentido común, tanto,
Que al final siempre termino
Creyendo que es mejor rendirme.

Pero ya no quiero este dolor,
No quiero el sabor amargo
De las palabras hirientes que
Se asoman de tu boca sin piedad

No quiero ese veneno
Que Se filtra en tus ojos
Al mirarme fijamente
Después de discutir.

No, ya no quiero eso besos
Llenos de cinismo e ironía
Mientras nos disculpamos
Fingiendo que somos honestos.

Dejemos de una vez el masoquismo
Del que somos tan adictos,
Abandonemos este amor tormentoso
Y pretendamos ser felices.




Allegra.

jueves, junio 04, 2009

Estela

Sé que mi Estela brilla en algún lugar
Aunque a veces me cuesta encontrar su luz.
Sé que ahora anda por caminos eternos,
Alejada de los pesares y el dolor.

Era mi estrella más preciada,
Mi tesoro más querido, pero
Ya no queda nada, sin darme cuenta y
Sin quererlo, la he perdido.

Nada describe su ausencia,
Nada lo compensa.
Me siento confusa, enojada,
Frustrada…Me siento perdida.

Mi Estela, mi dulce estrella.
Era tan bella, mi estrella,
Que su esplendor sólo tiene lugar
En el cielo infinito.

Ni si quiera el tiempo, ni los años,
Podrán extinguir la inmensa luz
Que ha dejado viviendo aquí,
Porque no ha muerto y jamás lo hará.

Sé que mi estrella brilla en algún rincón,
Talvez en uno triste y apagado,
Quizás marchito,
Como lo es mi corazón.


Allegra

domingo, enero 04, 2009

Reflexión

He pensado tantas veces en la muerte que ya perdí la cuenta. He pensado en la estupidez que significa pasar por tanto dolor para que el final de las pruebas sea solo la muerte y me han dado unas ganas enormes de adelantar ese final sin tener que pasar por tanta mierda. No me pregunten por qué no lo he hecho, ni yo misma sé, no sé si es cobardía o todo lo contrario, el punto es que sigo aquí. Talvez unas de las cosas que me aferran a esta vida es lo que le causaría a mi entorno, el trauma, el impacto y hasta el sufrimiento a unos cuantos, aunque realmente nada de eso me importa ahora. Supongo que no, simplemente no soy capaz.

Siempre he sabido que hay otros desdichados como yo vagando por el mundo y bastante cerca, algunos lo gritan, otros lo ocultamos, pero yo ya ni para eso me esfuerzo, hasta eso me da lo mismo. Lo espantoso es que cada vez más ésta plaga de tristeza se ha ido propagando a lo largo de la gente que amo y que es lo único que me queda, y ¿Qué puedo hacer yo al respecto? ¿Tratar de inventar una fórmula que cumpla deseos? ¿Un medicamento de la felicidad? ¿Alegrar a los demás con mi música? ¿Qué música? Ya nada suena en mi, nada canta…mi voz se desafinó hace rato. Así mismo un millón de veces he llegado a la misma respuesta, que no hay nada que pueda hacer, ni si quiera dar unas palabras de aliento, porque hasta ese talento de actriz huyó de mí. Quedé vacía. En realidad estoy llena, pero de rabia. Quizás he contagiado a más de alguien con esta amargura que no me dejan curar ni olvidar, es fácil recordarle a alguien lo amargado que es. Como es amargado no tiene sentimientos…pero uno se acostumbra, se vuelve hasta un apodo de cariño.

¿Cuándo nadie te entiende no es mejor morir? ¿Por qué ese alivio no llega sólo? ¿Por qué forzarlo? Supongo que hay muchos misterios y estas incógnitas son parte de esos misterios. Ya no me trago ese discurso de que todos vinimos al mundo para algo, que todos somos un aporte, no. Han pasado siglos y en vez de mejorar todo va de mal en peor, destruimos todo a nuestro paso incluso a nosotros mismos. Pero no todos somos capaces de eso ¿y con qué nos quedamos? Prefiero pensar que soy un robot programado para servir a no se quién por 80 años y que no tengo el botón de autodestrucción para hacerme volar en mil pedazos de una buena vez. Así que deberé seguir existiendo hasta cumplir mi ciclo y poder ser desechada, si es posible, sin preguntarme nada y hacer lo que cualquier persona “normal”: Casarme, tener hijos, endeudarme para criarlos y para pagar una casa, ganar un sueldo miserable y cuando sea vieja una jubilación miserable, tener nietos y usar pañales para adultos. ¡Qué felicidad! El problema es que nunca he sido normal y nunca nadie me ha considerado normal, a estas alturas de mi vida para llegar a serlo tendría que tomar una terapia intensiva de por vida, y aún así no resultaría. Vuelvo al punto de partida, no se que hacer. Creo que vengo con una falla de fábrica para la que es demasiado difícil encontrar el repuesto.

Estoy viendo las cosas como tú o al menos de forma parecida. Soy la cobarde, sobre todo por lo que voy a decir ahora, si tú te vas yo te sigo. Disculpa la brusquedad pero es lo que pienso. Soy una loca.

Sé que soy bastante ilusa pero espero que se nos venga algo mejor, mucho mejor, algo que hará que las sonrisas se dibujen nuevamente en nuestras caras. No me retes, sólo piensa en lo que te dije antes, en esto no tanto porque es bastante insano…muy mío supongo.

Si bien no soy de mucha ayuda, no me canso de decirte que estoy aquí y no pienso abandonarte. De alguna forma todo mejorará, aunque sea por el rato, aunque sea una anestesia, aunque sea una mentira. Todo estará bien, confía en la bruja.

viernes, enero 02, 2009

Valor

Pocas veces me encontrado a mi misma agradeciendo por las cosas buenas que hay en mi vida, será porque según yo son más las malas y sigo insistiendo en que nada tiene ningún sentido. Bueno, y como alguien me dijo por ahí, somos un amplio circulo los que pensamos igual, lo que pasa es que muchos lo esconden. Lo importante es que aunque cueste encontrar esas cosas buenas las hay, lo terrible es que uno empieza a valorarlas demasiado tarde.
Nunca me considerado una persona con suerte, si juego Kino quedo debiendo puntos, pero aunque en cosas de azar soy un asco lo cierto es que he tenido fortuna en encontrar otras cosas, como por ejemplo, mis amigas. Pero hoy quiero hablarle a una en especial, tú sabes.
Amiga sé que no soy la más indicada para decirte nada, soy incluso una mala influencia en ese sentido, pero quiero que sepas que aunque siempre este nublado en mi vida hay un rayito de luz que se asoma siempre con una palabra de aliento, de apoyo, de cariño y comprensión. Mi vida sería tan distinta sin ti, imagínate, una loca, suelta, sin nadie que entendiera las cosas que dice, sin nadie que la dejara ser, sin nadie que la quisiera así tal y como es… una desequilibrada. Ni te imaginas cuánto agradezco haberte encontrado, ni cuánto se alivianan las cosas cuando hablo contigo y todo se me hace más claro, hasta me siento feliz. Mira todo lo bueno que causas en esta bruja amargada.
Odio con toda mi alma que estés pasando por una situación tan terrible, es algo que jamás se lo desearía a nadie…sabes que te entiendo mejor de lo que crees. Y me gustaría poder hacer algo más por ti siempre y cuando quieras que ande cerca, como en los viejos tiempos cuando parecíamos siamesas. Las fuerzas se agotan, lo sé, pero me has ayudado a sostenerme tantas veces y no sólo a mi, yo sé que saldrás de este hoyo, no eres de las que se rinden tan fácil. Esa cabecita dura no se quedará en silencio, tiene mucho que decir, mucho por hacer y mucho que aportar a este mundo. Además cuando me metan presa por parricidio ¿quien me va a defender? Lo siento, pero sin ti sería un caos. La verdad es que me encantaría estar contigo ahora, riéndonos de nuestras ocurrencias, las que nadie más entiende, o simplemente haciendo nada, pero estar ahí para ti.
Mi amiga, mi porfiadita regalona, mi hermana, significas tanto para mi que ni si quiera se como decirlo, si me leyeras la mente te desesperarías porque son tantas cosas. Pero al menos algo debes sospechar, ya sabes que debajo de las mil capas de cemento que hay antes de llegar a mi corazón hay algo que late y tiene (hasta cierto punto) la capacidad de querer, y a ti te adoro.
Vamos a salir de esta de alguna forma, y yo quiero estar ahí, quiero saberlo todo porque soy bastante sapa, aunque sea desde lejos te apoyo y lo único que quiero es que este mal rato pase de una vez y vuelvas a ser feliz. Ni si quiera pienses en mi, ahora debes ser egoísta, yo sufriría más pensando en que me ocultas cosas y que me he perdido cambios importantes en tu vida. De hecho yo sabía que algo andaba mal hace tiempo y sabía que no me querías contar, pero no presioné porque era tú opción aunque no entendía por que. Oye… ¡NO SOY TAN BLANDENGUE! Me he defendido bastante bien ¿o no? CONFÍA EN MÍ. En estos momentos lo más importante para mi eres tú, que estés bien.
Te quiero amiga, ten eso claro siempre, y te quiero en las buenas y en las malas, aunque suene a matrimonio la cuestión, pero es verdad.
Un abrazo enorme y toda mi fuerza… ¡ESTOY CONTIGO! Prácticamente te respiro en la nuca y no es chiste, ya sabes que si no me cuentas los sueños te delatarán así que estás frita. Vamos a seguir no más, te quiero en mi vida hasta que seamos unas pasas.

viernes, diciembre 19, 2008

¿Por qué?

¿Por qué? ¿Por qué seguir esperando a que todo mejore? ¿Por qué contener las lágrimas? ¿Por qué reír sin motivos? ¿Por qué debo tratar de ser positiva? ¿Por qué he de mantener mis esperanzas vivas? ¿Por qué fingir? ¿Por qué vivir? ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Para qué seguir soñando? ¿Para qué caminar si ya no hay ganas?

¿Por qué nadie me da respuestas? ¿Por qué cuando responden sigo sin entender razones?

Creo que me he cansado de obtener las mismas respuestas que no me satisfacen, así como he aburrido a mi entorno con mis preguntas y quejas. Pero ¿Qué me importa? Honestamente nada, el mundo se ha caído encima de mí o al menos el peso que siento en mi espalda lo simula. Si, me he vuelto repetitiva y es que no puedo pensar en otra cosa. Talvez es culpa mía estar rodeada de mierda, con algunas excepciones claro, a fin de cuentas dicen que uno se hace su propio destino, pero ¿yo que sé? Nada, no sé nada. A medida que crezco…o envejezco en realidad, siento que en vez de saber más sé menos y que no entiendo nada.

Así pasa el tiempo, todo sigue tan vacío y apestoso como cuando tenía 12, 15, 17, 20 y ahora que tengo 22 años. No faltará el que me diga que exagero pero ¿Qué saben? ¿Cómo juzgan sin haber estado ahí? A estas alturas da lo mismo, que hablen o critiquen, el veneno ya no me daña sólo me hace más venenosa.

Si, tienes todo el derecho de eliminarme de tu vida, soy la oscuridad con piernas, tengo menos luz que una linterna barata. Para mi todo es negro y no hay posibilidades de que encuentres otro color. Soy amargura y pesar, soy rabia. No, no quiero tu lástima ni que trates de entender, sola me las he arreglado bastante bien. Piensa lo que quieras, honestamente no me puede interesar menos, salvo que seas alguien realmente importante para mí. Si no lo eres, evita los comentarios, guarda tu saliva para alguien que la valore.

¿Por qué es todo tan injusto? ¿Por qué se castiga a quienes no lo merecen? No, aún sigo sin entender. Mis respuestas no llegan.

sábado, diciembre 06, 2008

Loca

Me he dado cuenta de que mis pensamientos son un caos últimamente y que cada cosa que pienso es peor que la otra. No se si será el clima, el año o las fechas, pero sin importar el motivo el punto es que mi cabeza es un infierno y que de ella no puedo huir. Realmente si me pidieran una definición de mi sería como la de una muerta que aún respira, incluso que piensa…aunque sean estupideces, pero que ya no siente. Si, es verdad que siempre he sido una piedra, pero a veces dejaba ver mi lado humano para convencerme a mi misma de que era algo más que un cubo de hielo.
Lo cierto es, volviendo al tema de mis pensamientos, es que me atormenta pensar. Toda mi vida he amado el silencio pero ahora comienzo a odiarlo, mi voz interna no tiene descanso, ni si quiera de noche me deja dormir. Me siento agotada y desesperada porque ni si quiera puedo ordenar bien mis ideas, incluso ahora no se a dónde quiero llegar. Siento que todo es incierto, no se hacia donde camino, ni para que… ¿tiene sentido algo de lo que hago? A veces pienso que todo esto es un chiste…pero uno muy malo. ¿Quién puede darme respuestas? ¿Quién puede decirme para que seguir? ¿Cómo puedo mirar el vaso medio lleno y no medio vacío?
Finalmente me resigno a que nadie sabe nada y que yo soy una insomne demente que talvez exagera las cosas o talvez no, que desea hacer cosas que no puede…o mas bien no debe, y no se atreve. Así sigue mi vida, completamente feliz.

viernes, octubre 24, 2008

Verano

Me gustan las luces del verano
Porque me traen recuerdos,
Se apodera de mí la nostalgia y
Pienso en los años vividos.


Las sonrisas arrojadas al aire,
El olvido de mis pesares,
Mi amargura disuelta
En aquellas cálidas tardes.

Era el sabor de la felicidad,
Era el tiempo esperado,
Era lo que quería y más,
Era y ya no es, no será.

Me gustan las luces del verano
Porque a cada segundo
Se dibuja un momento.

Me gustan las luces del verano
Porque con cada dibujo
Se alivia mi lamento.

Y de vez en cuando vuelvo
A buscar en mi memoria
A las personas y los lugares
Que dejaron rastros de alegría.

Y regresar se hace un tormento,
Porque la realidad es distinta,
Desgraciada e infeliz,
Es tan ingrata.

Me gusta el verano por su luz
Y sus horas tranquilas,
Por la brisa del mar y por
Poder escuchar el rió cantar.

Me gustaba el verano
Por su magia y su encanto,
Por los paseos y la música,
Por ti, por mí, por todos.

Me gustaba el verano pero… ya no.

miércoles, septiembre 24, 2008

Los dolores de ser mujer

Gracias a un desagradable y macabro día originado por el maldito periodo menstrual es que me puse a pensar lo injustas que son las cosas para la mujer. En todo el dolor que nos toca en la vida, y no me refiero sólo al del lado sentimental, físicamente también nos toca sufrir y bastante.

Partimos en la adolescencia con la conversión de niña a “señorita”, cuando nos llega la famosa “enfermedad” como le decían las abuelas. La llegada de la regla es atroz, primero debemos tolerar los síntomas premenstruales unos días antes: dolor de cabeza, dolor de pechos y como si fuera poco un hambre feroz que nos hace subir de una todos los kilos que con tanto esfuerzo bajamos cuando andábamos sin la tontera. Finalmente llega la cuestión, y con eso, dolor de ovarios, hinchazón, llanto, etc. Si, ya no es tan terrible…aprendí a vivir con eso, pero aun así a veces me gustaría ser hombre para saltarme esas semanas.

Después no enfrentamos al trauma de la primera vez, si poh, pa’l que no sabe, eso también nos duele. Ya se, me van a salir con que “es un dolor soportable” o “es un dolor rico” Como sea la cuestión, igual duele. Pasada esa etapa, y siendo responsable, no queda otra que ir al ginecólogo para cuidarse de los embarazos y el cáncer, o cualquier otra cosa. El hecho de que te metan los dedos y hurgueteen sin delicadeza ya es algo terrible, y se vuelve peor cuando te meten unas pinzas para abrirte y rasparte el útero… ¡más dolor! Pero también eso se vuelve soportable.

Nos saltamos a la etapa en las que nos suena el reloj biológico y queremos ser madres, si es una bendición poder dar vida pero mirémoslo por el otro lado. Al principio son vómitos, mareos y nauseas. Y a medida que avanza se pone peor, pies hinchados, ya no tienes pechugas… ¡son ubres! Crecen tanto que las de la Olivarí y la Barrientos son cuescos de aceitunas al lado de esas. Todo acompañado de un rico dolor de espalda por la cantidad de peso que cargamos. Para que decir el parto, primero las contracciones y si quieres que te duela menos te ponen una inyección que mide como tres metros. Además, solo tienes dos opciones, parto normal o cesárea. Parto normal, significa que te rajai de la vagina hasta el ano, y en la cesárea te parten la guata a la mitad. Al final como sea te rajan igual.

Díganme ustedes ¿en que momento sufren estos jetones? ¿Qué cosa les duele? O sea, no les da ni un mísero dolor de cocos una vez al mes para poder sentirnos comprendidas. Y ese examen de la próstata no es nada en comparación a lo que debe pasar una mujer a lo largo de su vida, incluso yo creo que les gusta porque dicen que por ahí tienen su punto G… ¡Uy! Si hasta pa’ eso gozan los malditos perros. Siempre se las sacan peladas estos hueones…y así nos dicen el sexo débil, me gustaría verlos con un dolor de ovarios o teniendo guaguas, pero hasta cierto punto no más. A pesar de todo, soportar tanta cosa es lo que nos hace especiales y superiores obviamente, sólo una mujer es capaz de aguantar tanto… ¿será nuestra capacidad de amar lo que nos da tanta fuerza? Como sea, propongo que una vez al mes agarremos a patadas y combos a un hombre para que sufran algo al menos.

viernes, agosto 08, 2008

¿Dónde están los hombres?

Me gustaría saber ¿dónde están los hombres? ¿Ya son una especie en peligro de extinción? ¿Se agotaron porque se acerca el fin de los tiempos y alcanzaremos el anhelado paraíso? Talvez salieron del closet, quizás ya se casaron o definitivamente prefieren la soltería, lo que si tengo claro es que en los seminarios no están. Es algo increíble, todas mis amigas (que no son pocas), todas ya están al borde de un ataque de nervios porque no llega el famoso príncipe, que a estas alturas ya les da lo mismo que sea el mino ideal, ahora se conforman con un ogro mientras las quiera y las proteja. Pero ni eso aparece. Antes uno se imaginaba en los brazos de un hombre, alto, musculoso, con una cara perfecta, un cuerpo perfecto, con una sonrisa amplia y una mirada seductora. Hoy ya miran al jugo hasta los chóferes de micros (sin desmerecer) porque por mas que buscan no aparece nada que valga la pena, ninguno quiere compromiso. Y todas se preguntan lo mismo ¿qué están haciendo mal para que aún no llegue su peor es na’? Pero no son ellas las que hacen mal las cosas, simplemente los hombres escasean y lo terrible es que cuando encuentran alguno se ilusionan, pero es al final todo termina en un verdadero fracaso. Generalmente se topan con la peor muestra de su género, los mentirosos, buenísimos para hablar al oído, mamones y sobre todo malditos y miserables que sólo buscan una cama en la que revolcarse.

No, ya no hay de esos feuchitos buenos de corazón, ahora siguen siendo feos pero se volvieron perros como todos. Para que hablar de esos minazos con lo que uno sueña, abren la boca y el amor se esfuma, resultan ser los peores. Ya no quedan hombres y ya no existe consuelo para la cantidad de mujeres solas que quieren un poco de compañía, amor, comprensión o por último un pene disponible a cualquier hora del día. Parece que ahora encontrar un pololo es casi tan imposible como cazar un padrino mágico ¿Qué onda? ¿Hay que poner trampas o cosas así? ¿Debemos salir con una red a pescarlos? En todo caso, ahora empiezo a entender porque hay una ola de lesbianismo en este pueblo, si en las ciudades grandes cuesta encontrar un jeton digno y decente, en los pueblitos son menos las probabilidades. Por eso, muchas cortaron por lo sano y en vez de seguirse lamentando, prefirieron buscar el amor dentro de su misma especie. ¿Tendremos que hacer lo mismo?

Como sea, y como dijo Condorito “¡Exijo una explicación!” ¿Pero a quien se la pido? ¿A que ministro le puedo tirar un jarro de agua para que me conteste? ¿Se lo podré preguntar a la gordi? A lo mejor escasean hombres porque están todos arreglando el pastel del transantiago. Sea cual sea la respuesta lo único cierto es que hay muchas mujeres esperando el amor de su vida o lo más parecido a eso llegue a su vida, y hasta yo me estoy cansando de decir “ya llegará cuando sea el momento” porque parece que ese momento no será nunca. Finalmente, y espero que esta posibilidad no se cumpla, terminaremos como todas temen, en un convento rezando para que a otras si les llegue el tren que a nosotras nos dejó.